Esta cosa que gotea
de entrar en esta puerta
se ríe y me hace señas
y me dice no me mires
que las flores pestañean.
Linda deidad del día
¿cuándo te convertiste en vida?
caes como arrullo
al reflejo de la cima
de una montaña que camina
Esta cosa que gotea
de salir en esa puerta
quieta me hace señas
"no te vayas, camina, espera"
trenza un silencio
canta un verso
y luego me deja.
lunes, 6 de junio de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
Encomiendas de Invierno
El viento me rasmilló la piel;
el olor a café, la gente
y unos rostros pendientes...
Huele a invierno hoy;
sentada en tierra húmeda,
sentada en tu orilla lejana.
Penden cuerdas y hojas secas,
pintadas cada una
arrastran pequeños soles.
Como desmayados en las bancas
el viento les da la mano
y vuelven a volar.
Huele a invierno hoy, inmensamente;
inmenso está mi abrigo
lleno de humedad
unas cuantas gotas
unas cuantas mías
unas cuantas del cielo.
El café, la gente, los rostros...
empapados, perdidos
las hojas, los abrigos
vuelan inmensos
como desmayados.
Huele a invierno hoy
y mi corazón lleno de humedad
sigue preguntándome...
qué hace...
que te desmayes sobre mi mente
a descansar como si nada.
el olor a café, la gente
y unos rostros pendientes...
Huele a invierno hoy;
sentada en tierra húmeda,
sentada en tu orilla lejana.
Penden cuerdas y hojas secas,
pintadas cada una
arrastran pequeños soles.
Como desmayados en las bancas
el viento les da la mano
y vuelven a volar.
Huele a invierno hoy, inmensamente;
inmenso está mi abrigo
lleno de humedad
unas cuantas gotas
unas cuantas mías
unas cuantas del cielo.
El café, la gente, los rostros...
empapados, perdidos
las hojas, los abrigos
vuelan inmensos
como desmayados.
Huele a invierno hoy
y mi corazón lleno de humedad
sigue preguntándome...
qué hace...
que te desmayes sobre mi mente
a descansar como si nada.
martes, 19 de abril de 2011
El Límite de los Sentidos, el Umbral de los Caminos.
Carrera, carrera
corro por esconderme del escondite¿cuando me envolviste?
no cuenta hora ni minutoque se nos escapa al arrullo
la razón indiferente¿cuando me envolviste?
no me di cuentadel color de tu envoltorio
y sin querer por una grieta entrastey te quedaste a tomar el té
Carrera, carreracorro y me di cuenta
que me dejaste atenta
¿cómo me envolviste?
me tapaste con una benda
y te fuiste...
domingo, 3 de abril de 2011
Encuentra el sentido de los días
y como de un hilo te veo pendiendo
reloj encolerizado
entre hora y hora
ya no caminas
como rechinan a la vida,
los dientes como hojas secas
ya no caminan
entre paladares de otoños exhaustos
y pareciera como si tus manos
fueran de cielo
y tu espalda socavada
de tanto hielo que sostienes
ya no camina
entre el blanco silente
Y las voces como estigma
en mis paredes rebotan
y como rechinan
como rechinan a la vida
mis manos y mi guitarra
ya no caminan
entre brazos débiles
ya no corren
entre piedras rotas
ya no vuelan
entre la espuma y la bruma
y como de un hilo te veo pendiendo
reloj encolerizado
entre hora y hora
ya no caminas
como rechinan a la vida,
los dientes como hojas secas
ya no caminan
entre paladares de otoños exhaustos
y pareciera como si tus manos
fueran de cielo
y tu espalda socavada
de tanto hielo que sostienes
ya no camina
entre el blanco silente
Y las voces como estigma
en mis paredes rebotan
y como rechinan
como rechinan a la vida
mis manos y mi guitarra
ya no caminan
entre brazos débiles
ya no corren
entre piedras rotas
ya no vuelan
entre la espuma y la bruma
viernes, 18 de marzo de 2011
El Vagón de un Maniquí
Quizás el aire no cruza la linea,
pero estremece.
Quizás se me escaparon las lineas,
pero no la vida
y el costo que ésta tiene
quizás es demasiado alto
para que mis hombros paguen
por el peso de su fuego.
Estoy cansada de sostener
un aire que no respiro,
un aire que no es mío
y ser dueña al unísono
de este desierto de estrellas muertas.
Quizás el goteo de los cuerpos
es lo que nos lleva a esto,
este andar de silente porvenir
y este semblante de sombra taciturna
donde quizás una figura lozana,
dueña de su soledad,
luego de evaporar su dulzura
cicatrice sus poros.
Por que somos de carne y hueso
con un vagón en el centro
que no sabe de paradas ni pasajeros,
que no sabe de donde ni cuando,
que no sabe si viajar por tierra
o emprender vuelo.
Porque quizás somos y estamos
sentimos y vamos,
Y quizás soy sólo un maniquí,
un maniquí de vainilla
esperando a su pasajero de antaño.
pero estremece.
Quizás se me escaparon las lineas,
pero no la vida
y el costo que ésta tiene
quizás es demasiado alto
para que mis hombros paguen
por el peso de su fuego.
Estoy cansada de sostener
un aire que no respiro,
un aire que no es mío
y ser dueña al unísono
de este desierto de estrellas muertas.
Quizás el goteo de los cuerpos
es lo que nos lleva a esto,
este andar de silente porvenir
y este semblante de sombra taciturna
donde quizás una figura lozana,
dueña de su soledad,
luego de evaporar su dulzura
cicatrice sus poros.
Por que somos de carne y hueso
con un vagón en el centro
que no sabe de paradas ni pasajeros,
que no sabe de donde ni cuando,
que no sabe si viajar por tierra
o emprender vuelo.
Porque quizás somos y estamos
sentimos y vamos,
Y quizás soy sólo un maniquí,
un maniquí de vainilla
esperando a su pasajero de antaño.
jueves, 10 de febrero de 2011
Tan tarde admitir

Ciudad de donde
ciudad del tiempo
tan corto el tiempo
y tan larga la tristeza
que me dejaste como último regalo
como último suspiro
como último de último
último de ti
y tu última sonrisa
fue para mi la única
igual que la primera
la que existió para siempre
para palabras verdaderas.
Tan corto el tiempo
y tan larga mi nostalgia
con la que me dejaste
pero el error fue mío
por dejarte antes
por que ahora brillas
y tu sonrisa no será la última
ni mi tristeza será la primera
pero será para siempre mía
tu alevosía y tu caricia.
Tan corto el tiempo
y tan largos nuestros hilos
último verso con el que te despido
por que estamos unidos
cariño, oh cariño.
ciudad del tiempo
tan corto el tiempo
y tan larga la tristeza
que me dejaste como último regalo
como último suspiro
como último de último
último de ti
y tu última sonrisa
fue para mi la única
igual que la primera
la que existió para siempre
para palabras verdaderas.
Tan corto el tiempo
y tan larga mi nostalgia
con la que me dejaste
pero el error fue mío
por dejarte antes
por que ahora brillas
y tu sonrisa no será la última
ni mi tristeza será la primera
pero será para siempre mía
tu alevosía y tu caricia.
Tan corto el tiempo
y tan largos nuestros hilos
último verso con el que te despido
por que estamos unidos
cariño, oh cariño.
lunes, 31 de enero de 2011
"El eterno resplandor de una mente sin recuerdos"
Camino, siento en mis pies el roce del instante en que miro la calle, pero no miro... me cuesta. Podría decir tantas cosas, de manera abierta y clara como es mi costumbre... ¿costumbre? y que sentido tiene; cayó una roca a mi estanque con miel amarrada en sus fisuras y escurre como sangre directa de la yaga, directa hacia la palabra y lugar exacto. Entonces el agua es bálsamo, corre por la matriz, escurre por las orillas donde me encuentro con la profeta y su profecía, estaba guardada entre sus arrugas, estaba guardada en la piel de aquella frutilla. No puedo decir que es realmente importante, porque esa verdad verdaderamente desconozco, sólo conozco el interior de un Volantín, rojo de amor cansado y rojo de pasión libre, desatada en marejadas interminables arrastradas hacia el cielo.
Hoy las palabras no valen la pena, hoy las palabras se tragan a las circunstancias porque me olvidé de ti con fervor, de ti y del ayer.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Manchas de Sol (edad)
Podría haber estado ahí miles de veces,
contemplando la misma imagen,
a tu sombra en un círculo infinito.
Podría aparecer aquí y ahora,
a tu sombra me siento de la misma manera,
esa que tú sabes inevitable,
esa es nuestra manera;
y es que a veces
la vida se nos escapa,
en nuestros ojos llenos
y sin esperar algo,
de tanto esperar,
mi corazón se añeja.
Se añeja de un día a otro,
como caminando alrededor
de un compás de notas quietas,
así me abrazo a ti
y al día que sigue,
por que aún cuando tropiezo
con una y otra,
a veces dos o más,
me encuentro perdida
perdida en la linea
perdida de lo perdido
perdida de pérdida.
viernes, 10 de diciembre de 2010
La Fiesta de la Transición
Como cuando escucho una canción
que me dice adiós,
es la vida la que reclama
una palma, unos dedos y un remo
ir debajo de mi rostro
ir navegando el maestro.
Como cuando escucho esa canción
banca de humedad clara
marca huellas lejanas,
la verdad no me engaña
como el ojo a la lágrima.
Y el maestro marcó su ruta
y luego cavó su gruta
hasta donde mis manos
estaban bien atadas
y sin preguntarme nada
se ensañó con mi alma
y mi amada carta
la surcí de amargura
con hilo y aguja.
Y en la orilla me quedé,
sin remo ni barco entré
a surcir mi gruta,
de esa quiero olvidarme,
esa que dejaste,
esa profunda.
martes, 30 de noviembre de 2010
Cuando palpitan
Que tal vez desde el centro
desde dentro nos pidieron silencio
cuando el mar rociaba al alma
y una perla trizada lloraba
Que tal vez desde el centro
caemos al infinito
Yo y mi volantín
cuando el mal sabor
cortó su hilo
Cuando mi papel se manchó
cansado de antagonistas
cansado de iras y agonía
no esperé al ocaso
para decidir que caería
al vacío y a la nada.
Que tal vez desde el centro
no esperé al ocaso
para cortar mi hilo
después de ti
y volar con mi volantín
trizado de papeles manchados
Porque te vi en el aire cansado
y te recojí de borde dulce
para esperarte aquí
sin saber por que
sin saber donde
desde donde y hacia donde
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Grieta de rojo exhausto, grieta de amor cansado.
El aire estaba en el borde
no lo vi pasar
arrastrando el otoño a cuestas
con su semblante de amor cansado
El aire estaba en el borde
y en su esquina una frutilla
roja de dulzura
esa que embriaga y mata
roja de tan herida
roja de cansada y exhausta
donde encontré mi mirada
húmeda de lluvia.
El aire esta en el borde,
arrastrando el otoño a cuestas
y en su esquina una frutilla
que le reclama a la vida;
no me ocultes detrás del sol
que sabré ver desde tu fuego
rojo de tan herido,
rojo de cansado y exhausto.
Y te encontré
donde bifurca el camino
con una frutilla en tu bolsillo,
roja de tan herida,
roja de cansada y exhausta,
roja como mi volantín
donde la frutilla dejó su grieta,
trizado al partir
sin hilo dejó volar su tristeza.
El aire estaba en el borde
no lo vi pasar
arrastrando el otoño a cuestas
y mi volantín se trizó
con una frutilla en su esquina
roja de tan herida.
domingo, 24 de octubre de 2010
Espero no gritar tan alto
Le dijo nunca más, que nunca más
El cielo, el mar, la tierra
están al borde de la cerradura
y no necesita llave
Le dijo nunca más
pero otra vez viene y va
con pañuelos sobre su cabeza
reclama infinitos colores
pero déjalos volar
que llegarán al sol mojados de sal
Le dijo nunca más...
Me dijo nunca más
pero nunca no existe aún.
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